Los gitanos y la lengua
August 21st, 2007 by abbotSi uno se pone a analizar las investigaciones de carácter científico que se han llevado a cabo en materia histórica y lingüística para estudiar a los gitanos, uno se dará cuenta que estos eran una población que vivían en diferentes lugares del occidente de
la India. Estas comunidades de gitanos ya se habían afincado en estos territorios mucho antes que la aparición de las etnias indoeuropeas. En sí, puede considerarse a las etnias de los domos y chándales como los antecesores por excelencia de los gitanos. Posteriormente, ya se vieron enmarcados en un proceso de indoeuropeización. Tras este proceso, los años transcurrieron y muchos plantean la posibilidad que la partida de los gitanos rumbo a Europa y Asia empezó cuando Alejandro Magno invadió
la India. Este hecho se puede confirmar, debido al hecho que en el léxico gitano hay muchas palabras de génesis griega. Asimismo, casi todos los gitanos que viven tanto en el continente europeo como en el asiático pueden hablar en griego. Así vivan en territorios árabes, en el sector oriental de Europa, en España o en el Reino Unido. De otro lado, tras haber abandonado su lugar de origen, los gitanos experimentaron una serie de cambios en todas sus estructuras. Principalmente, la social puesto que al llevarse a cabo este proceso conllevó a que desaparecieran muchas etnias. Si embargo, este suceso produjo algo de suma importancia para el futuro de esta comunidad. Produjo la unión de las diferentes castas, siendo el resultado de estas la aparición de una palabra que enmarcó a todas las tribus. Esta forma de autodenominarse se conoce con el nombre de romo. Este término es el que actualmente utilizan para llamarse a si mismos. Romo significa para ellos ser humano, mientras que hueso lo utilizan para referirse a los no gitanos. También emplean el término caló para identificarse entre ellos. En este caso, esta palabra representa negro. Empero, también usan el vocablo parno, que significa blanco, para referirse a los individuos que no son gitanos. Otros vocablos que utilizan con frecuencia son mamish, sinte y gadsio. El primero significa personas, el segundo se refiere a los extranjeros, mientras que el tercero significa compañero. Este útimo tan solo se emplea en charlas o discusiones de índole público.
Siguiendo con el recorrido de los gitanos, podemos mencionar que estos viajaron rumbo al Cercano Oriente y a la región de los Balcanes, durante el lapso de los años 1100 y 1300 después de Cristo. Tras este peregrinaje, ingresaron a Europa por medio de dos opciones. La primera fue entrar por el sur de España, la segunda por el sector oriental del Europa. Más precisamente, penetraron territorio europeo por Hungría. Ya en el siglo quince era algo normal verlos en muchas partes de Europa. Se les reconocía de inmediato por sus clásicos campamentos. Estos estaban situados en los alrededores del Mar del Norte, de Suiza y de Hungría. Además, se les llegó a localizar en ciudades de Alemania como Augsburgo. En las ciudades de Bolonia (Italia) y París (Francia) también hay evidencia de su presencia. Cabe precisar que a partir de 1433 se extendieron por toda Alemania, llegando hasta territorio sueco y danés. Aproximadamente, a la mitad del siglo quince ya habían noticias de estos, tanto en regiones británicas y españolas. Es justo aquí, en España donde los gitanos se sienten más a gusto y despliegan todas sus características culturales, incluidas dentro de estas su idioma. Muchos de los gitanos se adaptaron al ritmo de vida en España y fusionaron su cultura junto a la que ya estaba establecida en ese territorio.
Por otra parte, si se estudia las variaciones que tiene el romani o gitano en las diferentes regiones de Europa, nos encontraremos que posee aproximadamente catorce. No obstante, estas se ven diferenciadas unas de otras debido a la existencia de una gran cantidad de lenguas en cada región. Algunas de estas son el estilo greco-turco, el anglo-escocés, el ruso, el húngaro, el español, el rumano y el vasco. Se puede señalar que las modalidades que han sufrido más cambios son las que se hablan en España, Escocia e Inglaterra. Mientras que, las más perfectas son el estilo greco-turco y el húngaro. Cuando se encuentran dos gitanos de distintas regiones de Europa sufren al instante un choque lingüístico debido a que no pueden comunicarse con facilidad. Este fenómeno se da por tres hechos: El primero, por la diferencia que existe entre los distintos léxicos de estas modalidades. El segundo por la gran cantidad de palabras existentes en cada uno de sus vocabularios particulares o dialectos. Y el tercero, se debe a la diversidad de estructuras gramaticales que tienen estas modalidades tras su incesante vínculo con las lenguas que las albergan.
Finalmente, si hablamos sobre la lengua que utilizan los gitanos de España, cabe precisar que esta lleva el nombre de caló o romanó. Si la vemos desde el punto de vista gramatical, nos daremos cuento que emplea un alfabeto, similar al castellano. Esto también se da tanto su aspecto ortográfico como en otros campos lingüísticos. Sin embargo, se diferencia en demasía en los artículos. En el caló tampoco no hay adjetivos de carácter comparativo. Tampoco no hay superlativos ni aumentativos. Asimismo, es similar al castellano, cuando los sustantivos en plural se conforman aumentando la s. El verbo se puede conjugar de forma completa al igual que en el español. Aquí, se puede dar en todos los campos. Tanto en el tiempo, las personas y el número.
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